Publicado el 13/06/2026 | Autor: 3dpoder

Eco Bioterra cierra con 9.000 visitantes y un 90% de satisfacción

La 23ª edición de la feria eco Bioterra en Euskadi ha cerrado con 9.000 asistentes, de los cuales un 90% se mostró satisfecho. El evento amplió su enfoque hacia el bienestar y la salud integral, sumando yoga y catas ecológicas. Con un 95% dispuesto a repetir, la feria consolida una comunidad interesada en consumo responsable y estilos de vida saludables.

Feria de bienestar ecológica con visitantes practicando yoga al aire libre bajo carpas de bambú, catas de vino orgánico en barriles de roble, paneles solares alimentando pantallas táctiles con datos de huella de carbono, asistentes sosteniendo tarjetas de satisfacción digitales con gráficos de 90%, familias interactuando con módulos de consumo responsable, vegetación frondosa rodeando estructuras de madera reciclada, luces cálidas de atardecer, estilo cinematográfico fotorrealista, movimiento de personas degustando y estirándose, ambiente natural y tecnológico equilibrado

Tecnología verde y desarrollo de aplicaciones para la gestión de residuos 🌱

En paralelo a la oferta de bienestar, Bioterra integró soluciones tecnológicas para la gestión doméstica de residuos. Empresas locales presentaron sensores para medir el compostaje y aplicaciones que rastrean la huella de carbono de productos ecológicos. Estas herramientas permiten a los asistentes registrar sus hábitos y recibir recomendaciones personalizadas. El sector apuesta por la digitalización para hacer más eficiente el consumo responsable, conectando datos de producción con decisiones de compra.

Yoga matinal, catas de tofu y la lucha por aparcar en ecológico 🧘

Entre posturas de yoga y sorbos de kombucha, los asistentes demostraron que la sostenibilidad es un deporte de alto rendimiento. Lo que no se midió fue el nivel de estrés al buscar aparcamiento en un recinto diseñado para bicicletas y autobuses. La feria ofreció meditación guiada para calmar los nervios, pero el verdadero reto ecológico fue salir del parking sin pisar un charco de leche de avena derramada.