Vecinos de l´Estany y el Marenyet de Cullera denuncian que los trabajos para crear un cordón dunar en sus playas están paralizados desde el jueves, justo al inicio del verano. Esta obra es clave para proteger la costa de la erosión y dar seguridad a la zona. La demora implica que las playas sigan cerradas, impidiendo su uso en temporada alta y poniendo en riesgo el ocio estival y la inversión en regeneración.
La ingeniería costera frente a la burocracia estacional 🏖️
El cordón dunar, diseñado con técnicas de ingeniería costera y geotextiles, busca estabilizar el perfil de la playa y frenar la pérdida de arena por oleaje. Su estructura permeable permite la filtración natural del agua, pero requiere una instalación precisa y continua. La parada técnica, según fuentes locales, responde a problemas de coordinación administrativa. Sin este sistema, la erosión avanza sin control, y la inversión pública en regeneración corre el riesgo de perderse antes de que termine el verano.
La arena, de vacaciones antes que los bañistas 🏝️
Parece que la arena se ha tomado su descanso antes que los turistas. Mientras los vecinos esperan con la toalla en la mano, las dunas deciden hacer huelga de construcción justo cuando más se las necesita. Quizás los operarios también querían disfrutar de la brisa marina, o tal vez la burocracia se ha ido a la playa sin avisar. Lo cierto es que, a este paso, el único cordón que veremos será el de la policía local controlando el acceso a una playa cerrada.