Los drones de seguridad en almacenes están diseñados para evitar obstáculos, pero un fallo inesperado en el sensor de flujo óptico está causando colisiones. El problema aparece cuando los suelos pulidos generan reflejos especulares, engañando al sistema y haciendo que los drones pierdan la referencia de movimiento. Una situación que pone en jaque la automatización logística.
Pipeline 3D con ROS Gazebo y CloudCompare para simular el fallo 🤖
Para replicar el error, se ha utilizado ROS Gazebo, modelando almacenes con suelos de alta reflectancia. Los datos del sensor de flujo óptico se procesan en CloudCompare, donde se analizan las nubes de puntos para identificar los puntos ciegos causados por los reflejos. La simulación permite ajustar parámetros del sensor, como el umbral de luminancia, y validar soluciones sin tener que arriesgar hardware real en pruebas destructivas.
El dron que se estrelló contra su propio reflejo 😅
Resulta que el dron, al ver su reflejo en el suelo, pensó que era otro dron y trató de esquivarlo. El problema es que el reflejo no se movía, así que el dron real dio vueltas hasta chocar contra una estantería. Menos mal que los suelos pulidos no tienen espejos retrovisores, porque si no, los drones acabarían haciendo maniobras de aparcamiento en lugar de vigilancia.