La promesa sonaba a ciencia ficción: una batería para autos eléctricos que se carga en 5 minutos y dura una eternidad. La empresa finlandesa Donut Lab logró convencer a 1300 pequeños inversores, quienes aportaron 25 millones de dólares. La realidad, sin embargo, es menos brillante: tras la cortina de humo, solo encontraron una batería de litio convencional, sin nada revolucionario.
La química detrás del engaño 🔬
Para lograr esa carga ultrarrápida, Donut Lab afirmaba usar un electrolito sólido patentado y ánodos de silicio-grafeno. En los laboratorios independientes, la batería mostraba una densidad energética de 250 Wh/kg y una vida útil de 800 ciclos, cifras normales en el mercado actual. No había avances reales en la química de celdas ni en la gestión térmica. Simplemente, se trataba de una batería de ion-litio estándar con un envoltorio de marketing caro.
Inversores, la próxima vez pregunten antes de soltar la pasta 💸
Lo curioso es que nadie pidió ver los datos de carga real antes de firmar. 1300 personas se dejaron seducir por un vídeo promocional y un CEO con gafas de pasta. Mientras tanto, Donut Lab ya debe estar buscando otro país para repetir la jugada. Porque, seamos sinceros, si prometes cargar un coche en 5 minutos y solo entregas un powerbank de ali express, algo huele a donut quemado.