En 1999, el mundo estaba dominado por la fiebre Pokémon. Rojo y Azul arrasaban en Game Boy, pero en la lista de ventas de Estados Unidos, un mono con corbata les robó el trono. Donkey Kong 64, un plataformas 3D para Nintendo 64, se convirtió en el título más vendido del año. Un logro sorprendente, sobre todo porque requería el Expansion Pak para funcionar, un accesorio adicional que no todos los jugadores tenían.
El Expansion Pak: memoria necesaria para un simio grande 🦍
Rareware desarrolló Donkey Kong 64 con un mundo abierto y cinco personajes jugables. Para manejar esa escala, el juego exigía el Expansion Pak, un módulo de 4 MB que ampliaba la RAM de la consola. Sin él, el título ni siquiera arrancaba. Esta dependencia técnica fue polémica, pues obligaba a los padres de la época a comprar un extra de 30 dólares. Aun así, las ventas superaron los 5 millones de copias, demostrando que la demanda de contenido 3D superaba el rechazo a los accesorios.
Pikachu, siéntate: el mono tiene el récord 🏆
Mientras los niños coleccionaban cromos de Charmander, Donkey Kong 64 vendía más copias. Cabe preguntarse si el público prefirió un simio con pistola de maní a un ratón eléctrico. Quizás fue el carisma del gorila, o que los padres se negaban a comprar dos Game Boys para intercambiar Pokémon. Lo cierto es que Rare logró que un juego con un 75% de críticas positivas en Metacritic venciera a la franquicia más rentable del momento. Ironías del mercado.