La Conselleria de Educación ha convocado una nueva mesa de negociación mientras los profesores se manifiestan en Valencia. La consellera Ortí reconoce que están desbordados por la burocracia, la crisis de salud mental del alumnado y las secuelas de la pandemia y la riada. Los reconocimientos públicos no cubren las vacantes ni reducen el papeleo. La administración, según los docentes, lleva años viendo el incendio y echando más leña.
El sistema educativo necesita una actualización técnica, no más reuniones 🤖
La sobrecarga administrativa que denuncian los docentes podría aliviarse con herramientas digitales eficientes. Plataformas unificadas de gestión de incidencias, historiales académicos automatizados y sistemas de alerta temprana para problemas de salud mental son desarrollos viables. Sin embargo, la Conselleria sigue apostando por procesos manuales y burocracia en papel. Mientras no se invierta en una infraestructura tecnológica sólida y en personal de apoyo cualificado, las mesas de negociación solo servirán para aplazar lo inevitable: el colapso del sistema.
Diálogo sí, pero mientras tanto, a rellenar el impreso 3B 📄
La consellera habla de diálogo; los profesores hablan de hechos. Y los hechos son que un docente pasa más tiempo rellenando formularios que preparando clases. Si la solución mágica es otra mesa redonda, que pongan una circular. Al menos así los profesores podrían tachar una casilla más. Mientras tanto, las aulas siguen abiertas, los alumnos sufren, y los políticos duermen tranquilos sabiendo que, si no hay protestas, no hay titulares. La paciencia se agotó; solo falta que también se agote la tinta de los impresos.