La productora de Primitive War ha revelado el avance de su nuevo proyecto, Dinosaurs of the Wild West. La cinta abandona el terror para adentrarse en el género western, mostrando un Lejano Oeste donde humanos y dinosaurios conviven. La imagen de un vaquero montando un raptor es la carta de presentación de esta propuesta que promete entretenimiento familiar y de aventura, alejándose del tono oscuro de su predecesora.
El motor técnico detrás de la mezcla de géneros 🎬
El cambio de género implicó ajustes en la producción. El equipo reemplazó las texturas sombrías y la iluminación de bajo contraste propias del terror por una paleta de colores cálidos y cielos abiertos, típicos del western. Los dinosaurios fueron rediseñados con movimientos más ágiles para adaptarse a las secuencias de acción a caballo. La integración de criaturas digitales con paisajes reales se logró mediante captura de movimiento en exteriores, usando a actores como referencia para los raptores. El resultado es una mezcla visual que busca credibilidad sin perder el espíritu de aventura.
Vaqueros con plumas: el nuevo oficio del Salvaje Oeste 🤠
Ahora resulta que en lugar de domar potros salvajes, los vaqueros tendrán que aprender a no ser el almuerzo de un T-Rex. La película plantea un mundo donde el ganado compite con los herbívoros prehistóricos por el pasto, y los salones deben tener techos reforzados por si un pterodáctilo decide pedir una copa. Eso sí, al menos los forajidos lo tendrán más difícil para robar bancos si el sheriff monta un raptor. Una forma curiosa de revitalizar el género, aunque los caballos del set seguramente pidieron un aumento de sueldo.