Un streamer francés decidió organizar una carrera con diez Citroën AMI, esos cuadriciclos eléctricos que parecen un carrito de golf con matrícula. En una pista de apenas 445 metros, los vehículos sin limitación de velocidad alcanzaron 70 km/h y completaron 100 vueltas. La clave fue gestionar la batería para no quedarse tirados. El evento fue visto por un millón de personas en Twitch y demostró que el entretenimiento no necesita grandes recursos.
La gestión de batería como factor técnico decisivo 🏎️
Los Citroën AMI tienen una autonomía oficial de 75 kilómetros, pero a 70 km/h sostenidos la batería se agota mucho antes. Los pilotos tuvieron que calcular el consumo en cada vuelta, alternando entre aceleración plena y tramos de deslizamiento para alargar la carga. Sin puntos de recarga rápida en la pista, cualquier error dejaba fuera al vehículo. Fue una prueba de eficiencia energética disfrazada de competición, donde la estrategia pesó más que la potencia.
Cuando un carrito de golf se convierte en coche de carreras 😂
Ver a diez Citroën AMI rugiendo a 70 km/h en una pista minúscula es como ver una carrera de caracoles con esteroides. El sonido no es de motor, sino de un zumbido eléctrico que parece un juguete de pilas. Lo más gracioso es que los pilotos iban serios, como si estuvieran en Le Mans, y la mayor emoción era ver quién se quedaba sin batería primero. Simple, barato y viral.