La nueva consola de Nintendo, la Switch 2, promete un salto técnico notable para los juegos de acción. Devil May Cry 5, un título que exigía al máximo la máquina anterior, ahora funciona a 60 fotogramas por segundo de forma estable. Esto deja atrás los tirones y las bajadas de rendimiento, ofreciendo una experiencia de juego portátil mucho más fluida y precisa para los jugadores.
El motor RE Engine exprime al máximo el nuevo hardware 🎮
El secreto detrás de esta hazaña es la optimización del motor RE Engine de Capcom, adaptado específicamente al nuevo chip de NVIDIA en la Switch 2. La versión anterior se quedaba en 30 FPS con resoluciones dinámicas para no colapsar. Ahora, el hardware permite mantener la tasa de frames fija incluso en las peleas más caóticas con múltiples enemigos y efectos de partículas. Es un avance tangible para el género de acción.
Adiós al cuchillo de mantequilla en modo portátil 🔥
Antes, jugar a DMC5 en la Switch original era como intentar cortar un filete con una cuchara de plástico: se podía, pero el resultado era patético. Ahora, Dante y Nero se mueven con la agilidad de un gato sobre un piso mojado. Los 60 FPS transforman el caos visual en algo comprensible. Por fin podremos fallar los combos por culpa nuestra y no por culpa de la consola. Un avance para la dignidad del jugador portátil.