La deuda pública francesa alcanza niveles récord y el gobierno ya habla de ajustes. Pero el problema no es el gasto social, sino un sistema fiscal que permite a grandes fortunas y multinacionales esquivar impuestos. Mientras, los servicios públicos se resienten y los ciudadanos de a pie cargan con la factura de una aparente estabilidad que beneficia a pocos.
Cómo la evasión fiscal digital agrava el agujero estatal 💸
Francia pierde cada año miles de millones por la ingeniería fiscal de gigantes tecnológicos y corporaciones que usan paraísos fiscales digitales. Mientras, los Estados carecen de herramientas ágiles para gravar los beneficios generados en su territorio. La solución técnica pasa por implantar sistemas de reporting obligatorio y armonizar tipos impositivos mínimos que impidan la fuga de capitales sin necesidad de recortar derechos sociales.
Solución mágica: que paguen los de siempre (o sea, nosotros) 😒
El plan estrella para sanear las cuentas es, como no, apretarle el cinturón a las clases medias. Porque es más fácil pedirle un esfuerzo a quien ya llega justo a fin de mes que pedirle a una multinacional que pague lo que toca. Eso sí, si alguien ve a un mileurista escondiendo su dinero en Suiza, que avise. La hipocresía es tan grande que hasta los ricos se ríen en las cenas de gala.