El embajador de Aston Martin, Pedro de la Rosa, ha vuelto a poner el foco en el equipo de Silverstone con unas declaraciones que invitan al optimismo, pero también a la reflexión. Según el expiloto, el nuevo AMR26 tiene potencial para ser quinto en ciertos trazados, aunque reconoce que actualmente es uno de los monoplazas más lentos de la parrilla. La afirmación contrasta con los graves problemas de subviraje detectados en Mónaco y unas limitaciones aerodinámicas que lastran el rendimiento. Para el aficionado, la promesa de un futuro mejor choca de frente con los datos de un coche poco competitivo.
Subviraje crónico y aerodinámica limitada: el talón de Aquiles 🏎️
El análisis técnico del AMR26 revela un problema estructural que va más allá de simples ajustes de reglaje. De la Rosa confirmó que el monoplaza sufre un subviraje severo en curvas lentas, algo que en un circuito como Mónaco se convierte en una condena. A esto se suma una limitada carga aerodinámica que impide atacar con confianza las curvas rápidas. El equipo trabaja en una revisión del paquete de suelo y alerón delantero, pero las soluciones no llegarán hasta pasadas varias carreras. Mientras tanto, los pilotos lidian con un coche que exige más dirección de lo normal para girar.
De la Rosa: ser quinto en algún circuito, si ese circuito es un sueño 😅
Ver para creer. De la Rosa afirma que el AMR26 podría ser quinto en algunos circuitos, pero no especifica si esos circuitos existen en el calendario real o en una realidad paralela donde la física no aplica. Quizás se refiere a un trazado donde todas las curvas sean rectas y los pianos estén hechos de gomaespuma. Mientras el equipo promete un futuro brillante, los mecánicos siguen desmontando el coche con la esperanza de encontrar debajo del capó un motor de otro planeta. La quinta plaza, por ahora, suena más a cuento que a estrategia.