El banco DBS, con sede en Singapur, anunció que a partir de 2026 ofrecerá tokens de oro físico a sus clientes minoristas. Cada token estará respaldado por un gramo de oro guardado en una bóveda. La iniciativa permite a los usuarios comprar, vender o canjear su oro digitalmente durante las 24 horas del día, facilitando la inversión con montos pequeños. Una forma de democratizar el acceso al metal precioso.
Tokenización del metal: cómo funciona la bóveda digital 🔐
La plataforma se basa en la tokenización de activos físicos. DBS custodiará el oro en sus bóvedas y emitirá tokens digitales equivalentes a gramos de oro. Cada token es canjeable por el metal físico subyacente. Los clientes podrán operar a través de la app del banco, con liquidación instantánea y sin necesidad de almacenamiento propio. El sistema busca reducir barreras de entrada, permitiendo transacciones con fracciones de gramo. La tecnología blockchain asegura la trazabilidad de cada unidad.
Déjate, mejor guarda tu oro bajo el colchón 😅
Porque claro, tener un token digital que representa un gramo de oro en una bóveda es muy moderno. Pero si llega un apagón o un ciberataque, tu riqueza se convierte en un bonito número en una pantalla. Mientras tanto, los lingotes siguen ahí, fríos y mudos. Quizás lo más seguro siga siendo esconder unas monedas en el jardín. Al menos, las hormigas no piden verificación en dos pasos.