El Gobierno ha aprobado más de mil proyectos municipales para reconstruir las zonas arrasadas por la dana, con una partida de 1.746 millones de euros. Sin embargo, sobre el terreno, las obras avanzan con lentitud. La falta de personal en los ayuntamientos, el aumento del coste de los materiales y las dificultades para contratar empresas están retrasando la recuperación de viviendas y servicios básicos para la ciudadanía.
El cuello de botella técnico: burocracia y falta de recursos humanos 🏗️
El problema no es solo de presupuesto, sino de capacidad de ejecución. Los pequeños ayuntamientos, sin técnicos municipales suficientes, colapsan al tramitar proyectos complejos. A esto se suma la inflación en acero, hormigón y maquinaria, que encarece las licitaciones. Muchas constructoras rechazan contratos públicos por los bajos márgenes y los plazos de pago. El resultado es un atasco burocrático que convierte cada reparación en un proceso lento y costoso.
Spoiler: el dinero no pinta solo las paredes 🎮
Parece que en el ministerio creen que soltar millones es como echar gasolina a un coche para que corra solo. Pero los ayuntamientos no tienen ni conductor ni mecánico. Así que mientras el dinero espera en una cuenta, los vecinos siguen mirando los escombros. Si esto fuera un videojuego, diríamos que han metido todos los puntos de habilidad en la cuenta bancaria y cero en logística. Misión imposible.