Los cyberdecks han mutado. Esos proyectos de ordenadores portátiles hechos con piezas recicladas ya no imitan a un laptop convencional. Ahora los creadores los esconden dentro de bolsos, joyeros o incluso juguetes de peluche. La idea es sencilla: tener un equipo funcional para leer, escribir o escuchar música sin depender de internet, pero sin levantar sospechas en la calle o en una cafetería.
Hardware reciclado y pantallas diminutas: así se construyen 🛠️
Técnicamente, estos dispositivos usan placas como Raspberry Pi, pantallas pequeñas de 3 a 5 pulgadas y baterías de litio recicladas de viejos teléfonos. La clave está en el diseño del chasis: se aprovechan objetos cotidianos con espacio interior para ocultar la electrónica. Algunos integran teclados plegables o táctiles, mientras que otros prescinden del teclado físico y usan solo pantalla táctil. La conexión a redes se limita a WiFi local o se elimina por completo, priorizando la privacidad y la autonomía.
El peluche que te escribe la lista de la compra 🧸
Lo mejor de todo es que ahora puedes llevar un ordenador dentro de un osito de peluche. Cargarlo, eso sí, requiere explicarle a tu pareja por qué el juguete tiene un cable USB colgando del trasero. Y si alguien te ve escribiendo en la barriga del oso, puedes fingir que le estás haciendo cosquillas. La ironía es que, para huir de la vigilancia digital, terminas explicando a tus amigos por qué llevas un joyero que suena a ventilador de PC.