Cupra ha lanzado una variante más económica del Tavascan para quienes quieren un SUV eléctrico sin desembolsar el precio de una vivienda. Con un precio base de 34.830 euros, que baja a 31.455 euros tras aplicar ayudas estatales, este modelo equipa 190 CV, una batería de 58 kWh y una autonomía de 441 kilómetros. Una opción práctica para el día a día que no exige renunciar a la tecnología ni a los mandos físicos, esos que algunos fabricantes han decidido eliminar por capricho.
Batería eficiente y tecnología sin pantallas infinitas 🔋
Esta versión de acceso monta una batería de 58 kWh que, según el ciclo WLTP, permite recorrer 441 kilómetros. Suficiente para una semana de desplazamientos urbanos sin ansiedad por el enchufe. El motor delantero entrega 190 CV, una potencia modesta pero funcional para moverse con soltura. En el interior, Cupra ha optado por conservar mandos físicos para funciones clave, evitando la moda de relegar todo a una pantalla táctil. Una decisión sensata que muchos usuarios agradecerán cuando quieran ajustar la climatización sin apartar la vista de la carretera.
Por fin un coche eléctrico que no cuesta un riñón 💸
Con esta versión, Cupra demuestra que se puede tener un eléctrico con cierto empaque sin tener que vender un órgano en el mercado negro. Claro, siempre que estés dispuesto a aceptar que la autonomía real en autovía será más bien de 300 kilómetros, pero oye, para ir al súper y al trabajo sobra. Y si encima le sumamos las ayudas, el precio final parece casi un chollo, aunque luego toque esperar meses a que la burocracia te devuelva el dinero. Al menos, cuando llegue, podrás presumir de tener mandos físicos mientras tus amigos tocan pantallas como posesos.