Desde el 5 de junio, la Sala del Paraíso y la Sala de las Esponjas en las cuevas de Pertosa-Auletta, en Salerno, vuelven a estar operativas tras trabajos de modernización. Con nuevas luces y sistemas de monitoreo, el complejo ofrece ahora un recorrido completo que incluye un río subterráneo navegable. La propuesta busca atraer a visitantes interesados en el ocio y la geología.
Iluminación LED y sensores para preservar el ecosistema 💡
Las mejoras han sustituido la iluminación anterior por focos LED de bajo consumo, diseñados para no alterar el microclima de las cavidades. Se han instalado sensores de humedad y temperatura que permiten un control remoto de las condiciones ambientales. Estos datos ayudan a prevenir daños en las formaciones calcáreas. La navegación en el río subterráneo, una de las pocas en Italia, se integra ahora sin interrupciones en el circuito turístico.
El Paraíso abierto, pero sin ángeles repartiendo helados 🍦
Las autoridades locales aseguran que la Sala del Paraíso ha quedado tan reluciente que hasta las estalactitas parecen recién pulidas. Claro que el nombre puede generar expectativas: los visitantes que esperen una fila de querubines con bebidas frías se llevarán un chasco. Lo que sí hay es un paseo en barca por aguas subterráneas, que al menos refresca más que hacer cola al sol. Eso sí, el Paraíso sigue sin wifi.