David Clinton, alias Chronos, debutó en 1961 como un ladrón de joyas obsesionado con el tiempo. Creado por Gardner Fox y Gil Kane, usaba dispositivos robados del futuro para cometer crímenes. Sin embargo, tras algunas apariciones en los 60 y 70, el personaje desapareció del mapa editorial. Su concepto, aunque original, quedó relegado a un segundo plano frente a otros adversarios de la Liga de la Justicia.
La tecnología que lo definió: un reloj de pulsera con funciones imposibles ⏳
Chronos no poseía superpoderes. Su arsenal se basaba en artefactos temporales: un cronómetro que ralentizaba el tiempo, un proyector de paradojas y un traje resistente a alteraciones cronales. En su primera aparición, robó un museo usando un campo de estasis. Fox diseñó sus gadgets con principios de física teórica, pero sin explicaciones profundas. El personaje dependía de la tecnología para ser relevante, y al no actualizarse, quedó obsoleto.
Lo que pasa cuando tu reloj se atrasa 50 años ⏰
David Clinton intentó ser un villano serio, pero terminó siendo más olvidado que un reloj de arena en la era digital. Su mayor logro fue aparecer en un episodio de la serie animada de la Liga de la Justicia Ilimitada, donde casi nadie lo recordaba. Hoy, si buscas a Chronos en una convención, probablemente termines preguntando por el tipo que controla el tiempo y te respondan: Ah, ¿ese que nadie lee?