La empresa Coram AI ha recibido 35 millones de dólares para potenciar su software, que transforma cámaras de seguridad ya instaladas en sistemas de inteligencia artificial. La herramienta permite localizar incidentes en minutos mediante lenguaje natural, eliminando la tediosa revisión manual de horas. Para la ciudadanía, esto supone una vigilancia más rápida y autónoma en espacios como colegios y fábricas, reduciendo la necesidad de personal y aumentando la protección.
El salto técnico: de grabaciones pasivas a búsquedas activas con IA 🤖
El núcleo del desarrollo es un algoritmo que analiza el flujo de video en tiempo real y etiqueta eventos con metadatos semánticos. El usuario puede escribir frases como persona corriendo en el pasillo este y obtener resultados en segundos, sin depender de operadores humanos. La integración es compatible con la mayoría de sistemas CCTV analógicos y digitales, actualizando su funcionalidad sin reemplazar el hardware. Esto convierte cualquier infraestructura obsoleta en un centro de monitoreo inteligente.
Adiós al vigilante con café frío: ahora la IA revisa las cintas por ti ☕
Con esta tecnología, el mítico vigilante que se pasaba horas rebobinando cintas y bebiendo café frío puede respirar aliviado: la IA hace el trabajo sucio. Ahora, en lugar de buscar al gato del vecino en 40 horas de grabación, solo tiene que teclear felino sospechoso en la entrada y tomarse un descanso. Claro, que igual la máquina también detecta cuando el propio vigilante se echa una siesta en horario laboral. Todo por la seguridad.