Un desarrollador ha actualizado el controlador de código abierto para las gráficas ATI R300, las que equipaban los Apple Power Mac G5 de hace más de dos décadas. Estas correcciones, implementadas en el kernel de Linux, mejoran la estabilidad y el rendimiento de esas máquinas antiguas. Para la mayoría no supone un cambio, pero quienes aún conservan estos equipos ahora pueden usarlos con más fiabilidad en sistemas Linux modernos.
Cómo una actualización de kernel da nueva vida a hardware antiguo 🖥️
El trabajo se centró en el controlador radeon, específicamente en la gestión de la memoria y la inicialización de la GPU en las series R300 a R500. Las correcciones abordan fallos que provocaban cuelgues o pantallas en negro al arrancar ciertas distribuciones de Linux. Aunque el hardware tiene limitaciones obvias, los parches garantizan que el sistema operativo pueda aprovechar al máximo la poca potencia gráfica disponible. Es una mejora modesta, pero tangible para los usuarios de estas estaciones de trabajo.
El G5: la tostadora más cara y lenta de la historia 🔥
Vamos, seamos sinceros: tener un Power Mac G5 hoy es como tener un horno de sobremesa que además calienta la habitación. Pero gracias a estos parches, al menos el horno ya no se apaga cada vez que intentas abrir una página web. Eso sí, si esperas jugar al último Cyberpunk, mejor busca un radiador: da el mismo calor y gasta menos electricidad. Al menos, el software libre demuestra que hasta los cacharros más viejos pueden tener una segunda vida.