Un hombre ha sido sentenciado a 35 meses de prisión por defraudar más de 77.000 libras a personas que buscaban alquilar una habitación. Su método era simple: cobraba depósitos y luego inventaba excusas, como la muerte de su padre, para impedir la mudanza. Este caso confirma que los fraudes en alquileres son frecuentes, especialmente en verano, cuando la demanda aumenta.
Cómo operaban los estafadores digitales de alquiler 🏠
El condenado publicaba anuncios falsos en redes sociales y plataformas de alquiler. Usaba identidades ficticias y perfiles genéricos para ganar credibilidad. Tras recibir el depósito, bloqueaba a las víctimas o alegaba emergencias familiares. Los expertos en ciberseguridad recomiendan verificar la propiedad mediante visitas en persona, contrastar datos del propietario en registros públicos y desconfiar de precios muy bajos. Nunca se debe transferir dinero sin un contrato firmado.
El padre más reutilizado en la historia de los alquileres 😂
Según el estafador, su padre falleció tantas veces que debería tener un récord Guinness. Cada vez que una víctima preguntaba por la mudanza, el pobre hombre volvía a morir. Lo curioso es que muchos creyeron la excusa repetida. Quizás el próximo truco sea revivirlo para cobrar otro depósito. Mientras tanto, recuerda: si tu casero entierra a su padre cada semana, mejor busca otra habitación.