Enrik Pavdeja y Gavin Round, artistas de efectos visuales, trabajaron con el director Baltasar Kormákur para dar vida a los paisajes imposibles de Apex. En vez de filmar en locaciones reales o arriesgar al equipo, simularon montañas y ríos peligrosos desde un ordenador. Así, la audiencia ve aventuras extremas sin que nadie tenga que mojarse los pies de verdad.
El truco técnico detrás de los paisajes digitales 🖥️
Para recrear esas corrientes traicioneras, el equipo combinó capturas de terreno real con simulaciones de fluidos generadas por software. Los ríos se modelaron con físicas de partículas que imitaban el comportamiento del agua, mientras que las montañas se construyeron con datos topográficos y texturas fotogramétricas. El resultado es un entorno que parece filmado en un lugar remoto, pero que en realidad solo existe en el disco duro de un estudio de posproducción.
Por qué los actores ya no necesitan saber nadar ☕
Mientras los protagonistas de Apex fingen remar como si les fuera la vida, Pavdeja y Round estaban sentados en una silla tomando café. Resulta que para filmar rápidos imposibles ya no se necesita un río ni un equipo de rescate, solo un buen render y un actor que sepa fingir que está a punto de ahogarse. Lo más peligroso en el set fue que alguien derramara el espresso sobre el teclado.