La selección colombiana arrancó su participación en el Mundial 2026 con un triunfo 3-1 sobre Uzbekistán en el Estadio Azteca. Los goles de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jaminton Campaz sellaron un debut sólido, pese al empate temporal de los uzbecos. Díaz fue figura clave y el equipo mostró capacidad de reacción. Tras el empate de Portugal en el grupo, Colombia lidera y genera esperanza en la afición.
La táctica de juego: presión alta y transiciones rápidas como motor ⚽
El esquema de Colombia se basó en una presión alta que ahogó la salida uzbeca. Los laterales, con Muñoz como extremo reconvertido, generaron superioridad numérica en ataque. La posesión fue efectiva, no estéril: cada recuperación buscaba a Díaz en espacios abiertos. Campaz apareció como revulsivo desde el banco, aprovechando los desajustes defensivos rivales. La solidez defensiva, pese al gol encajado, permitió mantener el control hasta el final.
Lo de Campaz: el suplente que llegó, vio y no pidió permiso 🔥
Mientras algunos jugadores necesitan tres toques para acomodarse, Jaminton Campaz llegó, recibió y la mandó a guardar como si estuviera en un partido de barrio. El gol fue tan rápido que hasta el asistente dudó si había entrado. Uzbekistán, que había soñado con el empate, terminó viendo cómo un colombiano de reemplazo les arruinaba la siesta. La banca colombiana, por una vez, rindió más que el once titular.