Un camión autónomo de recogida de residuos perdió su carril durante una tormenta y colisionó contra una farola. El culpable fue el sensor LIDAR, que quedó saturado por el agua. Este incidente, recreado en Carla Simulator y modelado con RealityCapture, expone los límites de la percepción en condiciones adversas. 🚛💥
Pipeline 3D para simular la falla del sensor 🛠️🌧️
El equipo usó RealityCapture para fotogrametría del escenario real, generando un gemelo digital de la calle y el camión. Luego importaron el modelo a Carla Simulator para replicar la lluvia intensa. Las pruebas confirmaron que las gotas generan reflexiones múltiples en el LIDAR, creando nubes de puntos falsas que el sistema interpreta como objetos sólidos, provocando la desviación del vehículo.
El camión que se perdió por una nube de gotas 🤖💧
El camión, diseñado para no perder ni un contenedor, se desorientó con cuatro gotas. Resulta que el LIDAR, tan sensible que detecta una mosca a 50 metros, no sabe distinguir entre una farola y una cortina de agua. Lo peor es que el vehículo, al chocar, siguió intentando recoger la farola como si fuera un cubo de basura. La inteligencia artificial aún no entiende que la lluvia no se recicla.