Los sistemas de captura de carbono, presentados como solución climática, están mostrando grietas. Proyectos emblemáticos reducen su capacidad operativa o cierran por costos insostenibles. La tecnología, lejos de escalar, enfrenta barreras técnicas y financieras que ponen en duda su viabilidad como herramienta masiva contra las emisiones.
Fallos técnicos y sobrecostes en la captura industrial 💸
Las plantas de captura post-combustión requieren energía equivalente al 30% de la generación de la central asociada. La inyección geológica muestra problemas de sismicidad inducida y fugas imprevistas en formaciones salinas. Los costes por tonelada de CO2 capturada oscilan entre 60 y 200 dólares, superando con creces los precios actuales del carbono en mercados europeos o californianos. Sin subsidios masivos, el modelo no se sostiene.
El plan B climático que se desinfla como un globo 🎈
Los defensores del secuestro vendían la idea de meter el CO2 bajo tierra como meter basura en el armario. Ahora resulta que el armario se está quedando sin espacio, la basura quiere salir, y la factura del fontanero es tan alta que prefieren dejar el problema en el pasillo. Al menos las chimeneas siguen echando humo gratis.