El fallo estructural en tuberías rehabilitadas con sistemas curados in situ (CIPP) está generando preocupación en el sector. Diversos informes de campo señalan que el colapso no siempre responde a defectos del material, sino a errores en la instalación o a condiciones del terreno no previstas. Analizamos los factores críticos que provocan estos hundimientos y cómo evitarlos en futuras intervenciones.
Factores técnicos del fallo en sistemas CIPP 🛠️
El análisis de casos recientes muestra que el colapso suele iniciarse por una mala compactación del anillo entre la tubería existente y la manga curada. La falta de adherencia genera puntos de tensión localizada. Otro factor recurrente es el espesor insuficiente de la lámina, calculado sin considerar cargas vivas o tráfico pesado. La temperatura de curado y el control de la presión de agua también son determinantes. Sin protocolos de inspección post-instalación, el riesgo de fallo prematuro se multiplica.
La teoría del calcetín que no pegó 🧦
A veces parece que instalamos las mangas como quien mete un calcetín húmedo en una bota: con prisas y esperando que el calor haga el milagro. El problema es que, cuando el terreno se mueve o pasa un camión, la tubería decide imitar a una pajita masticada. Lo curioso es que luego nadie recuerda quién omitió la prueba de estanqueidad. Menos mal que las fotos del siniestro quedan bonitas en el informe pericial.