El calor aprieta y la zona lumbar suda. Un desarrollador ha presentado un cinturón con compartimento para hielo seco recargable. El sistema emplea tubos de aluminio integrados en la hebilla impresa en 3D para distribuir el frío directamente sobre la piel. Una solución directa para quienes pasan horas sentados o trabajan al aire libre sin depender de ventiladores. 🥵
Cómo funciona el sistema de refrigeración por hielo seco 🧊
El cinturón aloja un cartucho sellado con hielo seco, que se sublima a -78°C. Un regulador de flujo controla la salida del gas frío hacia los tubos de aluminio que recorren la hebilla. Estos tubos, con una superficie de contacto de unos 40 cm², transfieren la temperatura al tejido del cinturón y a la zona lumbar. La autonomía estimada es de 45 minutos con una carga completa de 200 gramos de hielo seco. El usuario puede recargar el compartimento en cualquier tienda de suministros criogénicos.
Lo que nadie te cuenta del cinturón de hielo seco ❄️
El invento suena genial hasta que intentas sentarte en el coche con -78 grados pegados a los riñones. El primer probador asegura que pasó de tener calor a sentir que le habían trasplantado un cubito de hielo en la espalda. Además, recargar el bote de hielo seco cada 45 minutos no es precisamente cómodo si estás en una terraza de verano. Pero oye, si te gusta el contraste térmico extremo y llevar una nevera portátil en el cinturón, este es tu accesorio.