Cinesa ha iniciado una prueba piloto en tres cines de España donde el precio de la entrada depende de la ubicación del asiento. Las filas delanteras y laterales son más baratas, mientras que las centrales tienen un suplemento. Esto significa que ver una misma película puede costar diferente según dónde te sientes. La empresa evalúa la respuesta del público antes de decidir si extiende el modelo a más salas. 🎬
El sistema asigna precios dinámicos por zona en tiempo real 💺
La implementación técnica se basa en un sistema de pricing dinámico integrado en la plataforma de venta online y los kioscos físicos. Al seleccionar la sesión, el software identifica la fila y columna de cada butaca y aplica un coeficiente de precio predefinido: las filas 1 a 3 y los laterales extremos tienen un descuento fijo, mientras que el bloque central (filas 4 a 8, columnas 4 a 10) añade un recargo de hasta 2 euros. El backend actualiza los precios en tiempo real según la demanda de cada zona, aunque el algoritmo aún no considera factores como la hora ni el día de la semana.
Pagar más por ver la nuca del de delante con nitidez 🎯
Vamos a pagar suplemento por el privilegio de ver la película desde el ángulo para el que fue diseñada. O sea, pagas más para no tener que girar el cuello como un búho. Pero ojo, que si te toca la fila 1, igual te ahorras dos euros pero te llevas el cuello torcido y la pantalla en la cara. Pronto veremos a gente midiendo el campo de visión con un transportador antes de comprar entrada. Y todo para que Cinesa pueda decir que el cine es una experiencia personalizada.