El PSIB-PSOE ha solicitado explicaciones inmediatas a los consellers de Educación y Salud tras el cierre de la cocina central de Can Arabi, que abastecía a 33 colegios en Mallorca. La clausura, ordenada por Salud por fallos en manipulación y transporte, ha generado alarma entre las familias, que reclaman saber si los niños estuvieron expuestos a riesgos y cómo se garantizará el servicio de comedor. La ciudadanía demanda claridad ante la incertidumbre sobre la seguridad alimentaria.
Logística alimentaria: fallos en cadena de frío y trazabilidad 🥶
El cierre de Can Arabi evidencia problemas recurrentes en la gestión de grandes cocinas centralizadas. Según fuentes técnicas, se detectaron deficiencias en los protocolos de temperatura durante el transporte y en la separación de alimentos crudos y cocinados. La falta de registros actualizados de trazabilidad impidió garantizar la inocuidad de los menús. Para restablecer el servicio, se requiere una auditoría de los procesos logísticos y la implementación de sistemas de monitorización en tiempo real, algo que varias empresas del sector ya aplican con éxito.
Cocina fantasma: menú del día con sorpresa bacteriana 🦠
Mientras los políticos se enredan en explicaciones, los padres se preguntan si sus hijos han estado comiendo ensaladilla rusa con marcha atrás o macarrones con salsa de sorpresa. Parece que la cocina de Can Arabi no solo preparaba comida, sino también un curso intensivo de microbiología para los más pequeños. Lo próximo será que los colegios pidan a los alumnos que traigan su propio termómetro para comprobar si el puré está a punto o ya es caldo de cultivo.