Un equipo de investigación español ha logrado reducir tumores en ratones aplicando pulsos electromagnéticos desde el exterior del cuerpo. El método activa las defensas naturales sin necesidad de cirugía ni fármacos, abriendo la puerta a una terapia oncológica menos invasiva y con menos efectos secundarios para los pacientes.
Cómo los campos magnéticos despiertan al sistema inmune 🧲
El mecanismo se basa en la aplicación de campos electromagnéticos de baja intensidad que alteran el microentorno tumoral. Según los investigadores, estos pulsos estimulan la respuesta inmunitaria del organismo, haciendo que las defensas ataquen las células cancerosas. El estudio, publicado en una revista especializada, demostró una reducción significativa del tamaño tumoral en los roedores tratados, sin dañar tejidos sanos.
Adiós agujas, hola imanes de nevera 🧊
Si esto funciona en humanos, los oncólogos podrían cambiar el bisturí por un electroimán y los pacientes dejarían de soñar con sueros. Eso sí, habrá que ver si el seguro médico cubre también los imanes para la nevera o si tendremos que pagarlos aparte. Por ahora, los ratones ya disfrutan de un tratamiento sin pinchazos.