En las regiones montañosas de Guizhou, Yunnan y Sichuan, China está utilizando explosivos y maquinaria pesada para cortar montañas por la mitad. Esta técnica, que reduce trayectos de horas a minutos, se presenta como una alternativa más barata y fácil de mantener que los túneles en terrenos inestables. Una apuesta por la infraestructura que transforma el paisaje y la conectividad. 🏔️
Taludes en vez de túneles: la ingeniería pragmática china 🚜
Ante la inestabilidad geológica de los suelos kársticos, donde los túneles requieren costosos revestimientos y sistemas de drenaje, el corte directo de montañas simplifica la construcción. Se excava una brecha de hasta 50 metros de ancho, se estabilizan los taludes con hormigón proyectado y anclajes, y se despliega la vía. El mantenimiento se reduce a limpiar desprendimientos superficiales, evitando los complejos problemas de filtraciones y hundimientos que afectan a los túneles en estas zonas.
Adiós, montaña; hola, autopista de peaje 🛣️
Mientras en Occidente hacemos estudios de impacto ambiental de tres años para poner un badén, China decide que la montaña sobra y la parte como una patata frita. Total, luego ponen árboles en los laterales del corte y todos contentos. Y lo mejor: si la carretera se llena de baches, solo hay que echar más asfalto, sin tener que rezar para que el túnel no se derrumbe encima. Eficiencia, que le llaman.