China ha iniciado la construcción de la presa de Motuo en el Himalaya, un proyecto colosal de 70 GW de capacidad que triplica a las Tres Gargantas. Con un costo estimado de hasta 170.000 millones de dólares, la instalación generará suficiente electricidad para abastecer a todo el Reino Unido. Sin embargo, el proyecto enfrenta serios riesgos sísmicos y elevados costos de transmisión, lo que genera dudas sobre su viabilidad a largo plazo.
Ingeniería extrema y desafíos técnicos 🏗️
La presa de Motuo aprovechará el caudal del río Yarlung Tsangpo en una zona de alta actividad tectónica. Para ello, se perforarán túneles de más de 40 kilómetros a través del Himalaya, desviando el agua hacia turbinas subterráneas. La transmisión de la energía hasta las ciudades costeras requerirá líneas de ultra alta tensión que crucen mesetas y cordilleras, un reto logístico sin precedentes. Los ingenieros deben garantizar que la estructura resista terremotos de magnitud 8 o superior, algo que expertos consideran difícil de asegurar.
Cuando domar al Himalaya sale más caro que el recibo de la luz 💡
Imagina el momento en que un ingeniero chino mira los planos y dice: Vamos a poner una presa aquí, justo donde la tierra tiembla cada dos por tres. Lo más probable es que el costo de enviar la electricidad a Pekín sea tan alto que los ciudadanos paguen más por el envío que por la luz misma. Y si un terremoto decide reordenar el paisaje, quizás el proyecto termine siendo un monumento a la ambición humana, pero con un lago artificial y una factura de 170.000 millones que nadie quiere pagar.