Creado por John Broome y Carmine Infantino en 1951, el Capitán Cometa fue uno de los primeros mutantes de DC Cómics. Su origen como humano con poderes psíquicos y físicos avanzados lo situó como un pionero, pero su falta de un lugar fijo en el universo editorial lo llevó a un constante olvido. A pesar de reaparecer en equipos como los Outsiders, su presencia siempre fue intermitente.
La ciencia detrás de un mutante olvidado 🧬
El Capitán Cometa (Adam Blake) poseía un desarrollo cerebral que le otorgaba telepatía, telequinesis y una capacidad de aprendizaje acelerada. Su fisiología le permitía sobrevivir en el espacio y emitir energía. Desde un punto de vista narrativo, su diseño como mutante adelantó conceptos que DC explotaría décadas después con personajes como los X-Men. Sin embargo, su cronología fue inconsistente, y su evolución como héroe quedó estancada por falta de un arco argumental sólido.
El héroe que ni sus propios guionistas recuerdan 🚀
Lo más curioso del Capitán Cometa es que, a pesar de ser un mutante con poderes de nivel cósmico, su mayor hazaña fue desaparecer de las viñetas sin dejar rastro. Mientras otros héroes tienen muertes épicas o retiros dramáticos, él simplemente se fue de viaje interestelar y nadie preguntó por él. DC lo ha rescatado un par de veces, pero siempre con la misma actitud: como si encontraran un calcetín viejo en el fondo del armario y dijeran, ah, sí, este también existía.