Publicado el 21/06/2026 | Autor: 3dpoder

Canet retira las piedras de la playa para un verano sin escalones

El ayuntamiento de Canet d´en Berenguer, con autorización de Costas, ha iniciado la retirada de piedras y grava de la playa. La operación busca eliminar un escalón y una lengua de cantos que dificultaban el acceso al baño y el paseo. Los trabajos de cribado y nivelación tienen como objetivo dejar el arenal accesible y limpio antes de San Juan, marcando el inicio de la temporada turística. La ciudadanía podrá disfrutar del litoral sin obstáculos.

máquina cribadora industrial sobre la arena de la playa, operarios retirando piedras y grava con palas mecánicas, mostrando el proceso de nivelación de la superficie arenosa, eliminando un escalón abrupto de cantos rodados, durante la preparación del litoral para la temporada turística, sol matinal iluminando el arenal, grúa pequeña con cinta transportadora de cribado, ingeniería civil costera, fotorealismo técnico, textura detallada de arena y piedras, cielo despejado, luz natural mediterránea, profundidad de campo nítida, cinematográfico

Cribado mecánico y nivelación del perfil costero 🏖️

La intervención utiliza maquinaria de cribado que separa la grava de la arena fina, permitiendo redistribuir esta última sobre la superficie. El proceso elimina el desnivel creado por la acumulación de piedras, un fenómeno habitual tras los temporales. Técnicamente, se busca restablecer el perfil transversal de la playa, facilitando la escorrentía del agua y evitando nuevas acumulaciones. La nivelación se realiza con palas y láminas niveladoras, asegurando una pendiente suave hacia el mar. El resultado es un arenal uniforme y transitable.

Adiós a las piedras, hola a las toallas sin riesgo de esguince 😅

Por fin, los bañistas podrán caminar descalzos sin parecer equilibristas en un campo de minas. El famoso escalón, ese obstáculo que obligaba a hacer el pino o a saltar como un canguro, ha sido eliminado. Ahora solo falta que algún genio decida traer de vuelta las piedras para hacer un jardín zen en la orilla. Mientras tanto, a disfrutar de la arena sin tener que elegir entre una torcedura de tobillo o un paseo marítimo alternativo.