La Fundación Palma Futsal ha puesto en marcha su Campus de Verano en Sant Ferran, ofreciendo seis semanas de actividades para niños de 4 a 16 años. Fútbol, voleibol, natación y una novedad destacada, un rocódromo, componen la oferta deportiva. El objetivo es promover hábitos saludables y el compañerismo, proporcionando a las familias una opción de ocio educativo y seguro. Los horarios flexibles y los precios con equipación y merienda lo convierten en una alternativa práctica para conciliar el tiempo libre infantil durante los meses estivales.
La escalada como herramienta de desarrollo motor y cognitivo 🧗
La inclusión del rocódromo no es un simple añadido lúdico. Desde un punto de vista técnico, la escalada trabaja la propiocepción, la coordinación y la resolución de problemas en tiempo real. Los niños deben analizar rutas, distribuir su peso y tomar decisiones rápidas sobre agarres y apoyos. Esto activa áreas cerebrales relacionadas con la planificación y la concentración. Además, al ser una actividad de bajo impacto, reduce el riesgo de lesiones articulares en comparación con deportes de carrera. El campus integra así una disciplina que combina esfuerzo físico con estímulo cognitivo, algo poco común en campamentos tradicionales.
Adiós al aburrimiento, hola a las agujetas verticales 😅
Por fin los peques podrán dejar de preguntar eso de y ahora qué hacemos Mientras escalan, resuelven problemas de física aplicada sin darse cuenta. Claro, luego toca explicar por qué no se puede bajar del rocódromo saltando como Spiderman, pero para eso están los monitores. Al menos, cuando lleguen a casa agotados, los padres tendrán una hora de paz antes de que pregunten si mañana hay más. Y si encima vuelven con la equipación limpia y la merienda comida, casi parece un milagro veraniego.