La comunidad de World of Warcraft está revolucionada tras el hallazgo de una versión del juego llamada Camelot en los archivos del cliente. Este descubrimiento apunta a que Blizzard podría estar desarrollando una versión renovada de WoW Classic, similar a lo que hizo Old School RuneScape con su comunidad. La idea de un servidor clásico con contenido fresco y actualizaciones, pero manteniendo la esencia original, ha generado una ola de esperanza entre los jugadores. Sin embargo, no hay confirmación oficial, y todos los ojos están puestos en la próxima BlizzCon para despejar las dudas.
El hallazgo técnico: ¿Qué esconde la build Camelot? 🔍
Los dataminers encontraron referencias a Camelot dentro de los archivos de la versión 1.15 de WoW Classic. Este nombre en clave no aparece en ningún parche público y su estructura de datos sugiere un desarrollo paralelo al del juego base. Se especula que podría tratarse de un cliente diseñado para implementar cambios significativos en el sistema de progresión, como nuevas mazmorras o ajustes en el balance de clases, sin romper la compatibilidad con el contenido original. La comunidad técnica analiza estos archivos para descifrar si es un proyecto real o una simple prueba interna de Blizzard.
La nostalgia tiene precio: ¿Otra suscripción para Camelot? 💸
Por supuesto, si Camelot se hace realidad, los jugadores ya se frotan las manos pensando en la factura. Porque ya sabemos cómo funciona esto: primero te ilusionan con un WoW Classic para revivir 2005, luego te sacan una expansión, y ahora querrán que pagues un extra para ver cómo le ponen un parche nuevo a tu viejo personaje. Lo gracioso es que igual terminamos pagando por algo que ya pagamos, pero con más bugs y menos servidores. Mientras tanto, a esperar a BlizzCon, que si no, nos toca farmear en silencio.