La ola de calor ha dejado KO a casi medio centenar de autobuses urbanos de Avanza en Zaragoza en una sola jornada, según denunció el comité de empresa. Este fallo masivo, que representa el 16% de la flota, provocó demoras y obligó a la compañía a activar un protocolo de revisiones urgentes. La movilidad en la ciudad se resiente cuando el mercurio se dispara.
Sistemas de refrigeración: el talón de Aquiles de los motores diésel 🔥
Los autobuses actuales dependen de sistemas de refrigeración por líquido que, con temperaturas extremas, alcanzan su límite operativo. Cuando el termostato detecta un sobrecalentamiento, el motor se apaga para evitar daños mayores. En flotas con décadas de antigüedad, los radiadores y ventiladores no están diseñados para picos de 40°C sostenidos. Avanza deberá revisar la capacidad de disipación térmica de sus vehículos o enfrentarse a más paradas técnicas en futuras olas de calor.
Viajar en bus: el nuevo sauna móvil con vistas al asfalto 🥵
Si ya era divertido esperar 20 minutos bajo el sol, ahora toca hacerlo porque el bus se ha fundido. Los pasajeros pueden disfrutar de un extra de ejercicio al correr hacia la siguiente parada o, si tienen suerte, viajar en un vehículo que huele a resistencia quemada. Eso sí, el protocolo de revisiones promete que, para la próxima ola, los buses estarán tan revisados que quizás fallen de forma más organizada.