Los empleados de la ITV en Mallorca denuncian condiciones insoportables por fallos continuos en el aire acondicionado, tanto en las cabinas como en las zonas de espera. Ante la situación, pidieron adelantar la jornada laboral a las 6 de la mañana para evitar las horas de más calor. La empresa rechazó la propuesta. El Consell y la concesionaria aseguran que no existe una solicitud formal y que el horario de verano se aprobó por mayoría. El conflicto se enquista y amenaza con retrasar las inspecciones para los ciudadanos.
Fallo técnico recurrente: el sistema de climatización no da abasto 🔥
Las instalaciones de la ITV en Mallorca utilizan sistemas de climatización industrial diseñados para grandes volúmenes, pero los informes internos apuntan a una falta de mantenimiento preventivo y a equipos obsoletos. Los picos de temperatura en las naves superan los 35 grados, lo que obliga a los técnicos a trabajar con ventanas abiertas, exponiendo los equipos de medición a polvo y humedad. Sin una actualización del sistema o un cambio de protocolo, la productividad y la precisión de las pruebas se ven comprometidas.
La solución de la empresa: sudar la gota gorda 😅
La concesionaria rechazó el adelanto horario, pero los trabajadores aseguran que la temperatura en las cabinas es tan alta que ya se pueden freír huevos en el panel de mandos. La empresa sugiere usar ventiladores portátiles, una solución tan efectiva como intentar enfriar un horno con un soplillo. Mientras tanto, los conductores esperan su turno preguntándose si el coche pasará la ITV o si el técnico se habrá desmayado antes de revisar los frenos.