Bélgica ha emitido visados para que una delegación talibán asista a una reunión sobre migración en Bruselas, marcando la primera visita de este tipo a un evento de la UE desde 2021. Las conversaciones se centrarán en la posible devolución de afganos sin derecho a quedarse en territorio europeo, lo que podría modificar la política de asilo y el gasto en acogida para la ciudadanía.
El dilema digital del control fronterizo europeo 🛂
La UE desarrolla sistemas de verificación biométrica y bases de datos compartidas para gestionar flujos migratorios, pero su eficacia depende de la cooperación con países de origen. La integración de datos con un gobierno no reconocido como el talibán abre un debate técnico: cómo validar identidades sin estándares de derechos humanos. El sistema Eurodac enfrenta un desafío de interoperabilidad con registros afganos, donde la infraestructura digital es limitada y la corrupción documental es un riesgo conocido.
Talibanes toman notas sobre derechos humanos en Bruselas 🤝
La delegación seguramente aprovechará la visita para visitar el Atomium y preguntar si la estructura se puede replicar en Kabul con fines defensivos. Mientras tanto, los funcionarios europeos repasan el manual de protocolo: ofrecer té, evitar preguntas sobre el acceso de niñas a la educación y recordar que las alfombras de la sala de reuniones no son para orar. La UE demuestra que, al final, la diplomacia migratoria es como un contrato de alquiler: se firma aunque el inquilino tenga malas referencias.