La Unión Europea ha abierto una investigación a la farmacéutica francesa Sanofi por posibles prácticas anticompetitivas en la comercialización de Efluelda, su vacuna antigripal diseñada para mayores de 60 años. Se sospecha que la empresa habría usado su posición dominante para limitar la competencia y mantener precios elevados en un medicamento esencial para la población más vulnerable. El objetivo del caso es garantizar que los consumidores accedan a precios justos y a alternativas reales en el mercado.
El blindaje tecnológico de las vacunas y su impacto en la competencia 💉
Efluelda se diferencia de vacunas antigripales convencionales por su formulación de alta dosis y adyuvante, diseñada para generar una respuesta inmune más fuerte en personas mayores. Sanofi ha patentado este proceso, lo que le otorga un monopolio temporal sobre la tecnología. La investigación analiza si la compañía extendió artificialmente su control mediante estrategias como la negativa a licenciar su know-how o la creación de barreras regulatorias que impidieran la entrada de biosimilares. El caso recuerda a otros en el sector, donde la propiedad intelectual se usó para bloquear la innovación de terceros.
Vacuna de oro para la gripe de toda la vida 💰
Mientras Bruselas indaga si Sanofi ha puesto un precio de diamante a su vacuna, los mayores de 60 años se preguntan si el pinchazo duele más por la aguja o por el coste. Al parecer, la estrategia de la farmacéutica era simple: si no puedes competir, haz que los demás no puedan ni acercarse. Como en el juego del monopoly farmacéutico, la casilla de salida te cuesta un riñón y la de la gripe, el otro. La UE, por su parte, intenta recordarles que el bien común no debería ser un negocio redondo.