Un grupo de falsificadores logró engañar a varios anticuarios con una réplica exacta de un broche de bronce de la Edad de Hierro. La pieza se fabricó usando escaneo 3D de un original auténtico y fundición a la cera perdida. El resultado: una copia milimétrica que ni los expertos detectaron a simple vista.
Pipeline digital: de Artec Studio a MeshLab para el fraude 🛠️
El proceso comenzó escaneando un broche original con un escáner Artec, generando una malla de alta resolución en Artec Studio. Luego se limpió y optimizó la geometría en MeshLab, eliminando ruido y retocando detalles del relieve histórico. Con ese modelo 3D se fabricó un molde de silicona, se inyectó cera y se fundió el bronce. El resultado replicaba hasta las marcas de desgaste del original.
El broche perfecto que nadie pidió pero todos compraron 💰
Los estafadores probaron suerte vendiendo la réplica como hallazgo de excavación. El comprador, un coleccionista entusiasta, pagó una fortuna. Al llevarlo al museo para tasarlo, los técnicos solo detectaron el engaño al hacer un análisis de isótopos del metal. La moraleja: si pagas por una pieza celta, asegúrate de que no venga con licencia de Blender.