La escuela Brassart presenta una formación en animación 3D y dirección artística con una duración de tres años. Esta opción busca ser una alternativa a los programas tradicionales de cinco años, que pueden superar los 40 mil euros. Ante la crisis del sector y el alto costo de las carreras largas, la iniciativa apunta a ofrecer una salida más rápida y económica para acceder al mercado laboral.
Pipeline acelerado: menos años, más producción 🚀
El plan de estudios comprime los fundamentos técnicos: modelado poligonal, rigging, texturizado e iluminación, junto con nociones de dirección artística. Los estudiantes trabajarán con software como Maya y Blender desde el primer año. Al eliminar un ciclo de especialización extenso, el enfoque se centra en proyectos prácticos y un portafolio sólido al final del tercer año. Esto permite una inserción laboral más temprana, aunque con menos tiempo para explorar ramas como efectos visuales avanzados.
Tres años de gloria (o de aprender a usar el Maya) 😅
Para el estudiante promedio, la noticia es simple: pagarás menos y saldrás antes, pero no esperes dominar el subsurface scattering en tu primer trimestre. La crisis del sector golpea, y con 40 mil euros en juego, uno prefiere endeudarse solo tres años y no cinco. Eso sí, prepárate para explicar en las entrevistas por qué tu demo reel tiene menos frames que una serie de los 90. Al menos, el banco te lo agradecerá.