El Govern balear ha ejecutado únicamente el 20% del presupuesto del Bono Alquiler Joven, entregando 999.500 euros a 248 beneficiarios de los 4,8 millones asignados. El 67% de las solicitudes fueron rechazadas al exigir ingresos menores a 25.200 euros o alquileres bajo 900 euros, cifras ajenas al mercado real de las islas. Esto deja a miles de jóvenes sin acceso a una ayuda diseñada para paliar la crisis de vivienda.
Requisitos técnicos: un filtro que ignora la realidad algorítmica 🖥️
El sistema de gestión del bono aplica filtros automáticos basados en umbrales de renta y precio de alquiler. Con un coste medio de 800 euros por piso compartido en Palma, el límite de 900 euros para un alquiler completo es técnicamente inviable. La plataforma no contempla ajustes dinámicos ni variables locales, generando un embudo donde el 67% de los solicitantes queda fuera por no cumplir parámetros diseñados para otra economía. Un fallo de lógica en el código de la ayuda.
La fórmula mágica: ingresos bajos para un alquiler bajo en un mercado alto 🦄
Parece un chiste: para recibir ayuda debes ganar menos de 25.200 euros, pero encontrar un piso por menos de 900 euros en Baleares es como buscar una perla en un churro. El Govern solo ha logrado gastar 999.500 euros, quizás porque los 248 afortunados viven en un piso de juguete o en casa de sus abuelos. La próxima vez, que pongan como requisito tener un unicornio; al menos sería más honesto.