Un equipo de Newcastle University ha desarrollado un método de bioimpresión 3D capaz de fabricar tejidos humanos funcionales para testar medicamentos. Esto supone un avance frente a los modelos animales, que fallan en predecir cómo reaccionará el cuerpo humano. El objetivo es reducir el fracaso del 75% de los fármacos en ensayos clínicos y ofrecer tratamientos más seguros y económicos para la ciudadanía.
Tejidos impresos que imitan al cuerpo real 🧬
La técnica utiliza células humanas cultivadas en un hidrogel biocompatible, depositado capa a capa para formar estructuras tridimensionales. Estas imitan la densidad celular y la vascularización de órganos reales, permitiendo observar la toxicidad de un compuesto antes de llegar a un paciente. Los científicos afirman que el proceso es escalable y reproducible, lo que podría integrarse en laboratorios farmacéuticos sin grandes cambios de infraestructura.
Adiós, ratones; hola, impresoras de carne artificial 🐭
Los ratones de laboratorio pueden respirar aliviados: su futuro laboral como conejillos de indias pende de un hilo de plástico biológico. La bioimpresora no necesita jaulas, no se queja cuando le pinchas y nunca se come las galletas del experimento. Eso sí, todavía no imprime un hígado que aguante una cena de Nochevieja, pero para probar fármacos servirá sin protestar.