El senador Bernie Sanders ha lanzado una propuesta que sacude el sector tecnológico: que el público posea el 50% de grandes empresas de IA como OpenAI o Anthropic. La idea, materializada mediante un impuesto en acciones para crear un fondo soberano, promete repartir más de 1.000 dólares anuales a cada adulto estadounidense. Ante el temor a despidos masivos por la automatización, la medida busca redistribuir las ganancias de la inteligencia artificial.
El modelo técnico del fondo soberano de IA 🤖
La propuesta plantea un mecanismo directo: gravar con un porcentaje de acciones a las grandes firmas de IA, transfiriendo esos títulos a un fondo soberano gestionado de forma pública. Los dividendos y plusvalías se distribuirían entre la ciudadanía. Aunque el Congreso difícilmente apruebe la ley ahora, el debate técnico sobre cómo valorar estas empresas y calcular el reparto ya está en marcha. El modelo recuerda a fondos como el de Alaska, pero a escala nacional y tecnológica.
Cuando la IA te quita el trabajo, pero te paga el alquiler 🏠
Así que, según Sanders, los robots nos dejarán sin empleo, pero al menos podremos comprar una pizza con el dividendo anual. La lógica es impecable: si la IA aprende a hacer tu trabajo, que al menos te pague un café mientras buscas otro. Lo curioso es que, para cuando la ley se apruebe, quizás la IA ya haya escrito ella misma la propuesta de ley, y se haya asignado el 100% de las acciones. Ironías del progreso.