El banco celebra un 20% más de beneficios y alardea de conceder hipotecas con criterios responsables. Sin embargo, su tipo medio del 2,4% es una realidad que deja fuera a las rentas más bajas. La banca prioriza el riesgo y la rentabilidad por encima del derecho a la vivienda, generando una brecha de desigualdad que el mercado no corrige por sí solo.
Algoritmos que discriminan: el sesgo oculto en la concesión crediticia 🏦
Los sistemas de scoring usan modelos predictivos que penalizan la inestabilidad laboral o los ingresos irregulares, comunes en perfiles jóvenes o autónomos. Se filtran solicitudes con un análisis automatizado que descarta a quienes no encajan en un perfil de riesgo bajo. La tecnología, lejos de democratizar el acceso, replica sesgos históricos. Una regulación que obligue a destinar un porcentaje de hipotecas a rentas bajas forzaría a revisar estos criterios.
La hipoteca asequible: ese mito que los bancos guardan en la caja fuerte 🔒
BBVA asegura que presta con cabeza, pero parece que solo usa la cabeza para calcular su margen. Mientras, los mortales que no ganamos 50.000 euros al año nos conformamos con alquilar un piso con goteras. La solución es sencilla: que el Gobierno obligue a los bancos a ser solidarios. O, al menos, que finjan que les importa la vivienda digna tanto como su dividendo.