La consultora Ayesa Digital celebra su crecimiento en plantilla como un logro regional, pero omite datos clave sobre salarios y estabilidad. En un mercado tecnológico donde proliferan los contratos temporales y los sueldos bajos bajo el disfraz de flexibilidad, estas cifras vacías merecen un escrutinio social que exija transparencia laboral real.
Indicadores de calidad: la métrica que falta en el sector tech 📊
Para evaluar si una empresa tecnológica aporta valor a la región, no basta con contar cabezas. Se requieren datos como el salario mínimo por puesto, la tasa de contratos indefinidos y la rotación real de personal. Publicar estos indicadores permitiría a la ciudadanía distinguir entre crecimiento sostenible y precariedad disfrazada de expansión. La transparencia no es un favor, es una obligación si se presume de impacto positivo.
Flexibilidad: el comodín para pagar menos y atar menos 🎭
Según Ayesa, la flexibilidad es un valor. Claro, como cuando tu jefe te dice que eres libre de elegir entre un contrato de tres meses o uno de dos. O cuando te pagan lo justo para llegar a fin de mes, pero con la libertad de buscarte otro trabajo mientras tanto. Una maravilla de modelo que solo beneficia a quien presume de las cifras, no a quien las firma.