La tercera entrega de Avatar, titulada Fire and Ash, ha arrasado en cines con 1.500 millones de dólares recaudados y ya está disponible en Disney+. La cinta marca un punto de inflexión para la saga: es el último capítulo centrado en Jake Sully como protagonista. La cuarta película, prevista para 2029, cambiará de narrador, lo que indica que la franquicia busca renovarse para mantener el interés del público, pese a que sus ingresos no alcanzan los picos anteriores.
El salto técnico tras doce años de desarrollo visual 🎬
Para lograr el realismo de Pandora, el equipo de Weta FX combinó captura de rendimiento facial con renderizado en tiempo real mediante Unreal Engine 5. Se desarrollaron nuevos algoritmos de simulación de fluidos para el fuego y el humo, elementos centrales de la trama. James Cameron optó por filmar con cámaras Sony Venice 2 modificadas, capturando en 3D nativo a 48 fotogramas por segundo. El proceso de posproducción duró 18 meses, con un equipo de 1.200 artistas digitales trabajando en los efectos visuales.
Jake Sully se jubila: ahora a ver cómo se las apaña el nuevo 😅
Después de tres películas salvando Pandora, Jake Sully por fin cuelga el arco y deja paso a un nuevo narrador. La cuarta entrega promete un cambio de perspectiva, lo que en la vida real se traduce en que Cameron ya no tendrá que justificar por qué el marine azul sigue metido en líos. Mientras tanto, los espectadores se preguntan si el nuevo protagonista será tan carismático como un árbol que habla o tan plano como un centinela de papel.