Un autobús eléctrico de dos pisos se incendió en un depósito de Westbourne Park, Londres, dejando dos puntos de carga calcinados. Afortunadamente, no hubo heridos y los bomberos controlaron el fuego en menos de una hora. Las autoridades investigan las causas del siniestro, que pone nuevamente en el foco la seguridad de los vehículos eléctricos en el transporte público.
Los desafíos técnicos de la recarga en flotas eléctricas 🔥
El incidente refuerza la necesidad de revisar los sistemas de carga de alta potencia. Las baterías de iones de litio, al alcanzar altas temperaturas durante la recarga rápida, pueden desencadenar fugas térmicas si falla el sistema de refrigeración. Además, la infraestructura de carga debe incluir sensores de temperatura y cortacircuitos automáticos para aislar módulos defectuosos. Sin estas medidas, el riesgo de propagación del fuego entre vehículos y cargadores sigue siendo alto.
El autobús quiso calentar el depósito antes del invierno 😅
Parece que el bus eléctrico decidió adelantarse a la calefacción central del depósito. Con dos cargadores como combustible extra, logró convertir el garaje en una sauna improvisada en pleno Londres. Lo bueno es que nadie resultó herido; lo malo, que los vecinos ya tienen excusa para quejarse del humo. Eso sí, la movilidad sostenible nunca había sido tan... cálida.