La Universidad de Auburn, en colaboración con 6K Additive, investiga el uso de la tecnología de spray en frío para reparar piezas metálicas. Este proceso deposita material sin fundirlo, lo que evita deformaciones. Sin embargo, la falta de datos sobre la resistencia de las reparaciones frena su adopción en sectores como defensa e industria.
El desafío de medir la resistencia del material depositado 🔬
El spray en frío acelera partículas metálicas a alta velocidad para que se adhieran a la superficie dañada. El problema es que aún no se conoce con precisión cómo se comporta este material bajo tensión o fatiga. Auburn y 6K buscan desarrollar modelos predictivos que permitan certificar la fiabilidad de estas reparaciones, un paso necesario para su uso en componentes críticos como alas de aviones o turbinas.
Adiós a la cinta americana para arreglar el motor 🛠️
Si esta investigación funciona, reparar una pieza de avión será tan sencillo como darle a un botón, en lugar de hacer malabares con soldadura y rezando para que no se quiebre. Los técnicos podrían olvidarse de los parches improvisados y las oraciones al santo de la mecánica. Al fin, arreglar algo costoso podría ser más barato que comprar otro avión de segunda mano.