Un estudio de la Universidad de Málaga revela que dos especies arbóreas, el árbol de la orquídea y el falso pimentero, ofrecen una capacidad de enfriamiento superior al tradicional naranjo en entornos urbanos. La investigación confirma que estos árboles pueden reducir la temperatura ambiental hasta 10 grados centígrados, un dato relevante para el diseño de ciudades más habitables ante el aumento de las olas de calor.
Cómo aplican la termorregulación urbana estos árboles 🌿
El estudio detalla que la eficacia de estas especies radica en su densa copa y alta tasa de evapotranspiración. El árbol de la orquídea (Bauhinia) y el falso pimentero (Schinus molle) generan sombra persistente y liberan vapor de agua, creando microclimas. Su capacidad para bloquear la radiación solar directa supera a la del naranjo, cuyo dosel es menos frondoso. Para urbanistas, estos datos son útiles al seleccionar especies para corredores verdes y plazas, optimizando el gasto energético en refrigeración.
El naranjo, de estrella cítrica a suplente en la sombra 🍊
Mientras el naranjo se lleva todos los aplausos en los zumos de la mañana, resulta que para bajar la temperatura es un poco más torpe que un árbol de orquídeas o un falso pimentero. Vamos, que si buscas refrescarte bajo un árbol en agosto, mejor te sientas bajo el falso pimentero y dejas las naranjas para el zumo. Al menos, el naranjo siempre podrá consolarse diciendo que su fruta es más popular que una sombra pasajera.